Hay sesiones que se sienten más como un paseo entre amigos que como un trabajo. Eso fue exactamente lo que vivimos con Paqui y Pedro, una pareja que atraviesa uno de los momentos más ilusionantes de sus vidas: la dulce espera de su bebé.
Para inmortalizar esta etapa, no podíamos elegir otro escenario que el Playazo de Rodalquilar. Es, sin duda, su lugar favorito, y se notaba en la forma en la que se movían por la arena. La luz de la mañana nos regaló un ambiente mágico, suave y cálido, que acompañó perfectamente la complicidad que existe entre los tres.
Una mañana de conexión y risas
La sintonía fue maravillosa desde el primer disparo. Ver a Paqui y Pedro, tan cómplices y naturales, hizo que todo fluyera con una facilidad pasmosa. Capturar esa mirada de futuro papá y mamá es, para mí, un privilegio que va más allá de cualquier lente; es capturar la esencia de un cambio de vida que está a la vuelta de la esquina.
El toque final: Pasión por los colores
Para rematar una sesión que ya estaba siendo perfecta, no podía faltar un guiño a su otra gran pasión. Sacamos las camisetas de la UD Almería y, con el mar de fondo, hicimos unas fotos que son, ante todo, una declaración de principios: este bebé ya viene con los colores de nuestra tierra marcados en el corazón. ¡Seguro que será el aficionado más joven y querido del equipo!
Un recuerdo para siempre
Gracias, Paqui y Pedro, por permitirme ser el encargado de guardar este recuerdo. Rodalquilar ha sido el testigo perfecto para esta historia que acaba de empezar. ¡Ahora solo queda esperar a Lola a que llegue para completar este equipo tan increíble que habéis formado!¡